El pensar libre, está entre dos paralelas, que nos acosan:
Una la mediocridad de pensar o creer que las ideas, tienen raices solamente nuestras, propias de nuestro intelecto.
La otra las ideas que nos impusieron, y perdimos autenticidad.
DESDE UN LARGO Y OSCURO TIEMPO
Desde un muy fuerte tiempo de penetración ideologica, de las décadas de las dictaduras en América del Sur, hasta nuestro días, cuesta aún diferenciar, las ideas libres de las impuestas. Estas últimas son graves cuando estan enquistadas en la sociedad, en el pequeño y grande contexto ambiental que nos rodea.
Lo grave de las ideas de dominación, es que no nos permiten la comunicación con el semejante, para emprender proyectos comunes.El dialogo entre dos está cargado de desconfianza, inmodestía, y soberbia individualista, que nos impide:
CREER EN EL OTRO.
Esta última frase, tal vez haya existido siempre, pero yo viví otro mundo, en que el otro era como yo, tenía las mismas ideas , los mismos valores, y casi todos eran propios.Debemos ante todo recuperar esto CREER EN EL OTRO.
Por este abstracto concepto, comunidad enteras, dejan de ser revolucionarias y olvidan el cambio y la evolución. Valores enquistados de ideas atroces, divisionistas nos impiden crecer, conjuntamente. Somos muchos que sentimos lo mismo, pero a la hora de los hechos, dentro de la libertad de ser, penetran esas ideas impuestas, por sobre todo aquella, "esta equivocado", ese no es el camino. Y por ello desandamos luchas y frustamos ideas, que en otro tiempos supimos enarbolar y llevar juntos adelante.
Carlos